El encino eterno


Por: Jesús Alexander Texis Gutíerrez*


Afortunado en un día de otoño con principios de una gran tormenta, cambiar la mascada ligera a un abrigo caliente como canela y suave como algodón cortina multicolor adornan la Luna llena.

Presa entre sus ramas, un cielo rojizo se dibuja en un cuaderno para una nueva experiencia elípticamente desechas angustias y penas entre tanto uno ve como huele un cazuelón para bailar un rato mientras espero el monto para deshidratar toda esta energía que traigo dentro.

Mi teléfono suena y Karina, me dice que no vendrá a mis brazos, y no podremos divertirnos. Por esta ocasión la oigo angustiada.

Por accidente se rompe una botella de vino, con el que iba a preparar la cena. Me mojo el ombligo, lo húmedo pasa por mi espalda y siento frio; fotografías salen del cobertizo mientras busco un mechudo para refrescar el piso y resbalar como aceite para cocinar.

Karina le pregunta a su madre que ha pasado.

        - Mamá ¿Qué es este desastre? ¿Para que ir a un balcón de un enorme cielo jactancioso?

La señora Laura prepara la cena con unas sábanas de café y pan tostado mientras ven la telenovela, se oye el pasar metro y el quejido de los perros. Un súbito azotón se oye en el edificio, ecos de botas se arrastran en el piso como locomotoras viejas que pasan una y otra vez.

Se desgarra una reja de uno de los departamentos. Doña Laura entreabre su puerta y ve a un hombre sombrado de verde.

Desgarradas y polvorientas, huelen las calles y se nota en las banquetas. Los negocios súbitamente se abren a la vecindad para retomar su realidad.

Luxadas se encuentran las familias por no saber si el Sol y la Luna se verán a la cara, y relucirán con fuerza siendo un cauce de justicia y paz algún día.

Doña Micaela sale al mercado a comprar para comer con un ejército de hormigas resguardando el azúcar para el té.

     -Doña Micaela, ¿Qué pasó? ¿Qué le ofrecemos? Este día tenemos todo fresco y traído de Salvatierra. Lechuga, espárragos, acelgas y jitomate. ¿Qué le damos?.

     -Gracias Doña Cata. Hace dos meses fui a mi revisión médica y estoy con principios de diabetes. Y me recomendaron comer algo. Mejor así. Que haré el intento de preparar sopa de espárragos. Que tanto he querido con un buen revolú de arroz.

Micaela, suspicacia en su gesto. Mira detrás del bus un anuncio de casa de empeño con préstamos de hasta cinco mil pesos para cualquier aprieto. Se oye tentador como aquel billar vaciando cartones de alcohol. Ahí se exaltan demonios, los hombres se vuelven vigorosos, otros obscenos y patanes para relucir su poderío y olvidarse de malos ratos oscuros, sombríos y depresivos.

Ya son cerca de las siete de la noche, la cortina sopla un viento muy frio, la cena es un chocolate caliente y un delicioso pay de manzana que a doña Micaela le regalaron en una rifa de la iglesia. Su marido Beto, ve las novelas y el barullo de una verbena de pueblo con mariachis y tambora a todo meter.

Eso no parece sacar a Micaela y a su esposo de ese sofá arruinado con los años. La mesa pierde su color y se convierte en aeropuerto de moscas. La cama tiene un sabor insípido y no mejorará pronto.

Pero están ahí, sin más que estimularse en el placer de un sillón chirriante, como gota de agua que no puede terminar de desaparecer. Desde entonces, las manos se vuelven neblina. Los cuerpos rígidos como cartón entre huecos como el concreto mal gastado.

Mientras tanto Karina, en su habitación se pinta las uñas. Por lo que las estrellas, le susurran al oído: 

    -Pronto el amor romperá tu balcón.  Suave, suave, desliza tu cabello semirubio color negro y deja que las orugas acaricien tu cuerpo. Sobriedad hay en tu mente, ebriedad hay en alma.

Corteza de encino, tiene olor menta. Sublevada a la imaginación, las ramas esconden espinas. Dibujan serpientes en la loma del cerro. Así se dispone la eternidad en un sorbo de pulque, agitado de un maguey para siempre pertenecer.


*El autor, actualmente es Estudiante de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación. Durante los 5 años en los que se ha evocado a su profesión ha escrito diversos textos, entre ensayos, artículos, poesía y cuentos.

Además,  se ha enfocado en temas de investigación política y ambiental.