Crimen y castigo


31 Mar
31Mar

Por: Andrea Corona*


Crimen y castigo es una novela publicada en 1866 por el escritor y periodista ruso Fiódor Mijáilovich Dostoyevski.  Justo la leí cuando cursaba la licenciatura en Derecho y logró conmover cada fibra de mi ser; la raíz precisamente de este tipo de literatura es la combinación de estas disciplinas, es decir, el lenguaje.

El personaje principal Rodión Ramanovich Raskolnikov, un joven de 23 años estudiante de derecho al que sus sueños se ven frustrados por las circunstancias tan precarias en las que vivía -en una cloaca en San Petesburgo-, tuvo que abandonar sus estudios y en un dilema moral, llega a la conclusión de que algunos crímenes eran justificados para un bien superior y que los hombres sólo se dividen en dos: ordinarios y extraordinarios. Estos últimos, poseían la característica de regirse a ellos mismos como mejor les convenga, en medio de ese discurso decide cometer un crimen.

Crimen que llevaría en contra Alena Ivanova, una anciana usurera y cruel, pues esta se aprovechaba de la necesidad de las personas y lucraba con el dolor del prójimo; por lo que prescindir de su existencia era más bien un acto heroico, lo cual, no resulta del todo bien, porque al cometer el crimen se encuentra la hermana de la usurera y también la asesina a sangre fría. En su perfecta narración logra profundizar en el corazón del protagonista y determina que no hay maldad en él; más bien se encontraba en el resultado de varios sucesos desafortunados.  

El contexto de Crimen y castigo se desarrolla en una de las ciudades más grandes de Rusia en el siglo XIX. Es sin duda en una novela en donde surgen muchos cuestionamientos sociales, culturales, morales e incluso existenciales.

Otra problemática en la que se ve envuelto el protagonista es la culpa. ¿Podría ser este sentimiento la cúspide de la desgracia del ser humano? ¿Podría nuestra mente ser el peor verdugo que puede condenarnos o salvarnos?

Un asesinato y una condena que pagar con trabajos forzados en una de las prisiones más severas del mundo, como lo fue Siberia, son la culminación de esta obra. ¿En verdad existe un crimen o castigo?


*La autora es egresada de la Licenciatura en Derecho por la Universidad del Valle de Puebla. Es miembro activo de Óclesis, víctimas del artificio. Actualmente es abogada postulante, con especialidad en Derechos humanos.