Cuando las personas se reducen a números: edición covid-19


25 May
25May

Por: Penélope Astudillo*


Es evidente, obvio y de esperarse que el tema de conversación en todos lados sea la pandemia. Desde que inició el brote de enfermos en todo el mundo, las noticias, redes sociales y pláticas han tenido como protagonistas a la covid-19. El tema sale a relucir con chistes, memes, gráficas y comunicados.

Ya sea que se discuta sobre las estrategias del gobierno al respecto, las repercusiones económicas y sociales a partir de la cuarentena,  el papel que están desempeñando los hospitales y doctores en este momento de la historia, en algunas casas incluso se debate si es verdad que la dichosa enfermedad es real.

La cambiante información que se obtiene día a día llega a ser asfixiante, y de pronto, los números de infectados y muertos, se convierten en sólo números. Grafos impersonales cuyo único propósito es servir para las estadísticas.

El día de ayer, el periódico estadounidense The New York Times  publicó como portada una lista con los nombres de cien fallecidos a causa de covid-19. Siguiendo los nombres, está escrita una breve descripción de estos individuos; su edad, ocupación, rol social, etc. La razón de este hecho, según el consejo editorial del diario, es el recordar a las casi 100,000 personas (se estima que en un par de días se llegará a esa cifra en el país) afectadas fatalmente por esta enfermedad, y recordarlas no sólo como número sino como seres humanos que perdieron la vida.

Visualmente la portada es impactante, más considerando hoy en días los medios digitales están repletos de imágenes. Una vez que se lee el propósito de haber marcado este hito de esta manera, sorprende más.

100,000 muertes en los 328.2 millones habitantes puede no parecer mucho (proporcionalmente hablando). Así como los 7,394 muertos en México, tampoco suena grave considerando que tiene 126.2 millones de habitantes.

Y tal vez es eso lo que tranquiliza a la población, y lo que convence a los vecinos de aún celebrar fiestas los fines de semana a pesar de que el país se encuentra en contingencia sanitaria. Esa puede ser la explicación a tanta inconsciencia y falta de empatía: los muertos son sólo números que además quién sabe si sean ciertos.

Sin embargo, para el personal médico que se arriesga al contagio personal y de sus familias el problema es real. También lo es para los familiares, amigos y seres queridos de alguna víctima por el covid-19; la defunción de sus padres, abuelos, hermanos o amigos no es sólo un dato más para alguna gráfica que se publicará en alguna infografía, es la pérdida de alguien cuya ausencia dolerá siempre.


*La autora es licenciada en comunicación, por la Benemérita Autónoma de Puebla. Ha colaborado en distintas revistas como TEIP y Revista UNUS como columnista de la sección de cine. También forma parte del consejo editorial de Óclesis. Ha trabajado en abc Radio y LO media como locutora y productora de programas radiofónicos. A su vez ha participado como organizadora y ponente en el Coloquio Nacional de Narrativas. Se especializa en la corrección de estilo y creación de contenido para distintos medios.