El pensamiento de Mao (sobre la práctica y la contradicción)


13 Mar
13Mar

Por: Jesús Aparicio López


Conferencia organizada por la Dirección de Difusión Cultural de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, durante el Seminario La cultura del bien pensar y las Segundas Jornadas Marxistas. Auditorio de Espacio Catorce, 16 de Marzo de 2010, Puebla, Pue., México.


El trabajo filosófico de Mao Tse-Tung titulado “Sobre la contradicción” nos indica el importante papel que juega la contradicción en determinado momento concreto, contribuyendo al desarrollo de la teoría marxista revolucionaria. En efecto, si dicha teoría parte de la idea de ir hacia la práctica, lo hace con la finalidad de tomar de ella los elementos necesarios que después de asimilarlos, sintetizarlos y organizarlos le lleven a configurar una teoría; y a partir de ésta regresar a la práctica, ya que Mao considera que todo conocimiento proviene de la práctica: “Los contrarios en una contradicción forman una unidad a la vez que luchan entre sí, lo cual impulsa al movimiento y el cambio de las cosas. En todas partes existen contradicciones”.

En este texto Mao comienza diciendo que, desde el punto de vista marxista, al hombre no le cae el conocimiento del cielo, porque no es el resultado de algo exterior a él, sino del primer contacto que tiene éste con las cosas a través de las sensaciones, lo que le lleva a asimilar lo percibido y poco a poco logra darle una conceptualización. Y será a partir de estas conceptualizaciones en que llegará al punto en el que tenga que volver a la práctica.

Basándose en la visión leninista de que la teoría marxista no es una serie de recetas, ni una síntesis de los análisis hechos por Marx y Engels, sino el análisis concreto de la situación concreta, Mao subraya que ello no lleva a identificar tanto los factores internos como las interrelaciones externas que coadyuven a determinar cuáles son las tareas urgentes del Partido y a partir de aquí saber qué se puede y qué se debe aplicar a la sociedad.

Por las ideas que se esbozan en “Sobre la contradicción”, el texto fue muy reconsiderado en la década de 1970 por aquellos que estaban inmersos en el movimiento maoísta para utilizarlo como herramienta de análisis ante el malestar de muchos marxistas que acusaban a la URSS de haberse sumido en el totalitarismo y el burocratismo; por lo tanto, se hacía patente la urgencia de señalar la principal contradicción que se estaba presentando a nivel de las condiciones internacionales. De este modo, el pensamiento Mao Tse-Tung vino a representar una necesaria vertiente de estudio ante lo que estaba sucediendo en el comunismo soviético, pues como decía el miso Mao “aquel que escucha solo una parte, está ciego”. Era necesario entonces escuchar todas las partes para estar en condiciones de hacer un análisis que llevara a identificar cuál era la contradicción principal en ese momento concreto con el fin de ajustar las directrices del Partido.

Pese a las intensas discusiones que se generaron en la época, si lo examinamos con seriedad, prácticamente el pensamiento maoísta no distaba mucho del análisis stalinista. Por ello, podemos deducir de que sólo era cuestión de tiempo que China marchara hacia el capitalismo después de la muerte de Mao, pues si la orientación del Partido apostaba principalmente hacia el desarrollo económico tenía que manifestarse una acumulación originaria, un desarrollo de las diferencias de salarios, un desarrollo desigual, que tarde o temprano derivaría en el aumento de las contradicciones internas de las clases sociales existentes en China, porque el hecho de que el Partido Comunista haya tomado el poder no significaba que se hubieran abatido las clases sociales, es decir, la disputa semifeudal, la lucha del campesinado contra los terratenientes, el conflicto entre la burguesía contra la burguesía monopolista, entre el obrero y el capital, pues se trata de un proceso que muestra las más diversas contradicciones, y desde aquí podemos darnos una idea de lo que está pasando actualmente en China.

Sin embargo, como fe en el hombre, como fe en un mundo diferente, como fe en la construcción de un mundo mejor para la humanidad, podemos decir que los chinos es en este momento uno de los poquísimos países dirigidos por un Partido Comunista, que aunque burocrático o no, al final de cuentas guarda las características principales de un verdadero Partido Comunista. Definitivamente su marcha hacia la restauración del capitalismo en China ha despertado nuevos planteamientos para los estudiosos marxistas, ya que con estas nuevas condiciones ayudan a ver hacia dónde va el socialismo o, siendo más minuciosos preguntarse ¿qué rumbo tendría el socialismo de la URSS en este momento de haber permanecido? o, ¿Hacia dónde se dirige el socialismo en China en los próximos diez o quince años?