Obras auténticas, arte de culto y el Terrorismo Cultural


05 May
05May

Por: Jennyfer Ramos*


Escuchamos y vemos casi a diario en medios de -comunicación- (difusión), noticias sobre actos terroristas. Al menos para occidente y gran parte del mundo, uno de los -actos terroristas- más emblemáticos, es el ataque al complejo de edificios del World Trade Center, el 11 de septiembre de 2001, en Nueva York, Estados Unidos.

Este término ha sufrido de múltiples interpretaciones o como una técnica de manipulación. Algunos estados y gobiernos, lo han utilizado para desacreditar a los “rebeldes” y a aquellos que no se acoplan a las normas políticas y que tienen un volumen considerable de seguidores. En otras palabras, llamar a ciertos grupos terroristas, es poner sobre ellos una carga histórica de violencia y actos delictivos. Por ejemplo, durante el poder de los nazis, estos denominaron a los judíos como terroristas al rebelarse contra la retención de su libertad.

Sin embargo, deberíamos preguntarnos, ¿qué entendemos por terrorismo? Y aún más complejo, ¿qué entendemos por terrorismo cultural? Este al ser un fenómeno que se ha repetido una y otra vez de forma más o menos organizado en cada periodo de la historia humana, tiene diversas formas de identificar y categorizar, de acuerdo a fines políticos, religiosos y culturales. Desde su definición gramatical como -dominación del terror-. Hasta la mirada militar al considerarlo una serie de actos de violencia, destinados a infundir terror por medio de la eliminación de personas. Además de crear  un estado físico y mental para preparar a la población y facilitar su dominación.

Por otro lado, el arte ha sido y es un vehículo que la humanidad ha utilizado para externar pensamientos, plasmar ideas y conceptualizar lo abstracto de su entorno y los vínculos que tiene respecto a otros seres sociales. Estas significaciones son fundamentales para crear consensos políticos, sociales y culturales, que determinan y forman el actuar del colectivo frente al mundo y los conceptos que emanan de estas.

Las obras de arte, sea cual fuere su espacio y tiempo, conducen hasta hoy día, un entramado de significados que las hacen auténticas, irrepetibles y valoradas para el culto. Al haber una multiplicidad de pensamiento, estas obras, más allá de lo estético, significan la memoria, los valores y el legado cultural de las distintas civilizaciones que han existido en el mundo.

No obstante, hay sistemas de valores dominantes que buscan acaparar los significados de la realidad o lo que conocemos como realidad. Un medio para esto, es la práctica recurrente de la destrucción del patrimonio cultural, tanto en forma bélica como mediática, la cual trae consigo efectos trágicos en la memoria de las distintas civilizaciones que componen la historia humana. Monumentos, esculturas, edificios, templos, pinturas, códices y de más, son parte del acervo tangible e intangible que se ha visto afectado por estas prácticas.


*La autora es egresada de la licenciatura en Comunicación en la Facultad de Ciencias de la Comunicación BUAP. Es co-fundadora del proyecto editorial y cultural Eloquium. Miembro del consejo editorial de la Revista Óclesis. Colaboradora en el Grupo de investigación de narrativas de la comunicación en la FCCOM y el Círculo de lectura Yishé.  

Ha realizado eventos y generado espacios para la creación y difusión de la cultura en general, como círculos de lectura, exposiciones de foto, recepción de poesía, intercambio de libros.  Becaria en el proyecto de investigación “Haciendo Ciencia en la BUAP Otoño 2017 " con el tema “La recepción de la literatura feminista en Latinoamérica y México" en conjunto con el Dr. Guillermo Carrera García. Y ponente en distintos foros, entre ellos, en el Conversatorio ¿Qué significa ser mujer? dentro de la Conmemoración del Día de la Mujer | 2019.

Interesada en el análisis de la comunicación, en el ámbito cultural, social, literario y fotográfico.