Pandemia


21 Apr
21Apr

Por: Abdiel Degollado


 

Dicen los que se encargan de predecir el tiempo que en 2020 habrá ocho huracanes, cuatro de los cuales serán de energía suficiente como para preocuparnos si acaso tocan tierra. Esto en el Atlántico. ¡Vaya!, esos gringos lo saben todo. Tantos huracanes deberían al menos recordarnos que estamos luchando contra un problema muy grande, mucho más grande que la pandemia actual o las pandemias que vienen. Ese gran problema es el calentamiento global. Ese gran problema, por cierto, lo generamos nosotros.  Al calentamiento global lo empezamos a gestar con la primera revolución industrial, luego lo aceleramos con la segunda revolución industrial, alrededor de 1890, y que ojalá lo logremos mitigar de manera efectiva  ahora con la cuarta revolución industrial (que no tiene que ver con la 4T, aclaro). Hemos aumentado el promedio de la temperatura del planeta en 1 grado Celsius, esto significa, entre otras muchas cosas, más huracanes. Fue en este siglo la primera vez en la historia que se registran 3 huracanes mayores a categoría 3 en el Golfo de México al mismo tiempo, ¡una cantidad de energía monstruosa! En una explicación muy breve y chafa mencionaré que para formar un huracán se necesita que la superficie del océano alcance al menos unos 26 °C, después necesitamos una corriente de aire frio que choca con otra corriente de aire caliente y el remolino empezará a girar de forma dextrógira si estamos en el hemisferio norte del planeta, o de forma levógira si estamos en el hemisferio sur. Igual que los remolinos que se forman en la taza de baño. Para que lo podamos llamar huracán, éste debe cumplir con tener vientos sostenidos de al menos 119km/h. Es este fenómeno un mecanismo que tiene la Tierra para enfriarse un poco. Personalmente creo que no deberíamos estar miedosos, lo creo quizá porque nunca he visto de cerca un huracán y porque no tengo propiedades en las zonas costeras susceptibles de ser golpeadas por esos vientos huracanados.  También influye la personalidad, ¿no? Siempre habrá personas más propensas a preocuparse que otras. Pero preocupados o no, sí que debería estar claro que todos debemos estar accionando para transformarnos como sociedad, para luchar contra el cambio climático, para mitigar el calentamiento global, para encontrar las maneras de ser menos propensos a las destrucciones que generan los fenómenos naturales, y eso incluye un montón de cosas: desde acabar con la pobreza, dar educación de calidad, hacer comunidades y ciudades sustentables, tener sistemas de salud suficientes para todos, alcanzar la paz y la justicia social, cuidar nuestros ecosistemas terrestres y marinos, lograr la producción y el consumo responsables, etcétera. Ojalá que estos 4 huracanes que vienen nos lo recuerden, uno a uno. Pongámonos a trabajar en favor de que nuestra estancia en este planeta tenga una alta calidad de vida para todos.