Sin pareja es mejor


18 Sep
18Sep

Por: Abdiel Degollado*


Tengo una amiga, psicóloga, exitosa en todos los aspectos de su vida, que hace algunos meses me contaba sobre su decisión de ser “soltera por estatus”. Un término que, entiendo, se usa para un grupo de personas que deciden conscientemente vivir en soltería. Alguno de los argumentos de ella es que las relaciones en esta sociedad son más bien disfuncionales y no hay manera de subsanar eso. Pero sobre todo, ella me hacía énfasis en el hecho de que las mujeres son las más desfavorecidas en las relaciones de pareja actuales. Yo sin estar a favor o en contra de sus argumentos, me quedé un tanto con la idea de que era una nueva forma de pensar más bien de las mujeres, en especial porque al ir a leer un poco más sobre el tema, encontré opiniones femeninas.

Ya había olvidado la polémica plática con ella sobre el tema, hasta que ayer un alumno me mandó un texto de esos que rolan por whatsapp con el título: Razones por las que abandonar la idea de buscar pareja es la opción más saludable para los hombres hoy en día. Un texto que a mi juicio no tiene mucho que rescatar, un tanto violento, visceral, tendencioso, machista, pero con el cual me quedé reflexionando por un buen rato. En primer punto, me doy cuenta que hay también un grupo importante de hombres en esta sociedad que están optando por no buscar parejas para entablar relaciones duraderas. Curiosamente los argumentos van en el mismo sentido que los que me comentaba mi amiga, pero hacia el género opuesto: la relación de pareja en esta sociedad está a favor de las mujeres, y son los hombres los que más sufren.

No tengo idea cuál de las dos posturas será la correcta. Lo que me llama la atención y creo que es necesario poner sobre la mesa para comentar y reflexionar es el hecho de que, al menos para algunos, empieza a ser cada vez más difícil establecer relaciones de pareja placenteras. Me parece, y sin saberlo en realidad, que ambos géneros van a la defensiva a buscar relaciones amorosas. Siento que si no pensamos, reflexionamos y comentamos estos nuevos feminismos y antifeminismos extremos contribuiremos a crear movimientos bien violentos y destructivos para todos. Mujeres y hombres. Incluso, más allá del tema de pareja: entre amigos, en el salón de clase, con los compañeros de trabajo, etcétera.

Quién sabe cuál sea la solución a estos fenómenos sociales actuales. Solo creo que hay que mirarlos y al menos cuestionarlos para no caer en sufrimientos innecesarios ¿no? Se me ocurre plantear que es más saludable llegar inocentes a nuestras relaciones, sin tantas teorías en la cabeza. Aunque me queda claro que eso no es posible, tampoco. Mi intención, pienso, no es encontrar la solución a estas cuestiones del amor de pareja, más bien, como dije arriba, poner el tema sobre la mesa. Me gustaría, leer sus comentarios y experiencias al respecto.